Escritos hasta el momento.

Segundo.

Las mañanas de sábado son el momento más tranquilo de la semana. Típicamente te despiertas cerca de las 10, sin necesidad de un despertador y con la tranquilidad de no tener que levantarte por dos horas más, hasta que Tabris venga a decirte que le ayudes con la comida.
Dos horas sin nada que hacer aparte de retozar en la calidez de tus sábanas, sin ningún ruido molesto aparte del ocasional auto y Tabris moviéndose por la casa.

Escuchas a Tabris discutiendo con alguien y te tensas en tu capullo. Tabris nunca discute cerca tuyo (a lo más hace comentarios pasivo-agresivos), y aún así vagamente sube la voz. Nunca la has escuchado realmente enojada (según ella).

Hace frío. Te acurrucas más todavía, y las voces se escuchan cada vez más cerca. Empiezas a contar para distraerte.

Luego de 10 minutos y 34 segundos, de los cuales los últimos 4 minutos se habían pasado en silencio, alguien toca suavemente a tu puerta.

-Daniel-

Es Tabris. su voz se ha suavizado de nuevo y no puedes evitar relajarte un poco.

- Alguien te busca-.

...No te gusta como sonó ese 'Alguien'.

Sales de tu cama despacio (aún envuelto en algunas de tus sábanas), te colocas tus pantuflas de gato (regalo de Arash) y vas a abrir la puerta. Afuera está Tabris, como esperabas, pero unos pasos más atrás hay alguien vagamente familiar. Frunces el ceño y sacas tus manos para hablar, pero te interrumpe

-No soy Sandalphon, niño.-

...
Lo miras más detenidamente. No es muy alto y tiene un color de piel bastante humano (incluso añadió un poco de rubor) pero sus ojos y la entonación de sus palabras lo delatan.

Das un paso atrás.

"Arael?"
Sonríe.

-¿Ves? Sí me conoce-

Tabris le gruñe y se cruza de brazos. La miras y ladeas la cabeza intentando mirarla a los ojos. No se ve contenta.

-Arael quiere almorzar contigo.-

Te sobresaltas, sin esperar eso. "Aquí?".

Tabris se da vuelta y da un suspiro largo.

-No.-

__

No habías visto a Arael en 2 años. Cuando lo viste por primera vez, te pareció un ser terrorífico, con su rostro oculto tras una máscara sin expresión y un comportamiento demasiado parecido a Madre para tu gusto. Te llevó con Sandalphon, pero se rehusó a explicarte que había pasado con Gaghiel o quien era, además de su nombre. Fue ahí cuando supiste que Ellos hablaban un idioma diferente al tuyo, y que aparentemente estabas atrapado ahí hasta próximo aviso.

Antes de dejarte con Ella, Arael se inclinó ante ti y te habló al oído.

Han pasado 2 años y sigues sin descifrar su significado. Sí sabes *que* dice, le preguntaste a Tabris y viste su cara de confusión por un segundo, pero no te hace sentido.
Sandalphon es la persona que más ha hecho por ti. Ella te explicó quien eres, quien era Gaghiel y respondió todas tus preguntas. Te enseñó lo básico del lenguaje de señas de los Aalaki , para que pudieras comunicarte con los otros cuando ella no estuviera cerca. Sandalphon se preocupó por ti como nadie había hecho antes, nunca se burló de ti ni te trató como lo hizo Madre (pese a breves momentos en que su rostro cambiaba a una fría expresión, pero cambiaba luego de unos momentos) y cuando se dio cuenta de tu aversión con sus ojos múltiples, ninguno de los demás usó más de 4 ojos a la vez. Arael te habrá encontrado, pero Sandalphon lidió contigo.

¿Por qué, entonces, te dijo tan seguramente Arael, que Sandalphon no es honesta contigo?

Sea a lo que sea que se refiere, logró su objetivo. Cada vez que Sandalphon te ha hablado desde que volviste a Terra, no has sido capaz de quitarte la sensación de que su voz es demasiado cariñosa, o que siempre parece estar esperando algo. A Tabris no le gusta hablar de ella, así que no puedes obtener tus respuestas fácilmente. Lo más que le has sacado es que Tabris no trabaja para ella en realidad, y que Arael es su segundo en mando.

__

Arael te preguntó como te sientes viviendo con Tabris.

Salieron hace unos minutos y van caminando rápidamente, no sabes a donde. Tabris no te dejó ir sin antes asegurarse de que no te pasaría nada malo, amenazas de por medio (Tienes ganas de tropezarte a propósito, solo para ver que le hará si te ve con una herida) y te hizo vestir de acorde al frío mañanero.

"Ustedes no se llevan bien". Arael rió.

-¿Ah, es tan notorio?- Patea una piedra con poco entusiasmo y le asientes.

"Pensé que intentarían ser más civilizados que eso. Nunca la había escuchado discutir con alguien."

-Es algo que llevamos cultivando varias décadas, niño.- Te mira de reojo.-No es como si supiera que iba a reaccionar así a algo tan simple-

Le sonríes. "No fue una segunda opinión muy buena." Te tira la mejilla y le golpeas la mano.

No hay mucha gente fuera, y eso les ahorra miradas poco discretas. Aunque tu exceso de globos oculares no te delatara, Arael está vestido como si quisiera atraer atención, con los brazos llenos de pulseras de cuentas y el pelo amarrado solo a base de broches baratos color neón, contrastando sus accesorios con sus ropas negras.

Dan vuelta a una esquina y ves una plaza adelante. Tiras de su ropa para llamar su atención, pero no te hace caso. Imbécil.
Llegan a la plaza con tu mano agarrada a su camiseta todavía. Deben ser cerca de las 12, el camino fue largo y hace más calor, lo suficiente para querer sacarte una capa de ropa al menos. Amablemente, le recuerdas que se supone que iba a llevarte a almorzar con un codazo al estómago, él chilla y lo botas al suelo en su descuido.

"Nunca bajes la guardia."
...

"¿Y ahora qué?" Arael sube una ceja, desde su lugar en el pasto. Se acomoda y levantas tu pie en amenaza.

-Primero, te me calmas. Quisiera recordarte que Tabris me matará si te hago algo.- Oh, eso ya lo sabías.

Pone una expresión seria y se sienta, mirándote fijamente. No bajas tu pie.

-Te traje porque quería que conocieras a alguien.-

__

Una de las primeras cosas que te dijo Sandalphon fue que tu eras el único Neefa aparte de ella que residía actualmente en Terra. Acarició tu cara dulcemente y te dijo que eras importante, creado con un Yazata del que si existían registros en su base de datos y que se alegraba de que pudieron alcanzarte, para poder hacerse cargo de ti como mejor podían. Es por eso que ahora vives con Tabris, alguien capacitado para protegerte y al que Sandalphon tiene confianza (aparentemente).

Pero mientras Arael te lleva a una banca al otro lado de la plaza, tu cuerpo se tensa y sientes una presencia (Semyazza les da otro nombre que no puedes pronunciar) antes de siquiera ver a la chica ir hacia ustedes a saltos. Sabes que se dio cuenta incluso antes que tú, sientes todo el peso de su presencia telepática en ti.
Se detiene unos pasos adelante y Arael te empuja levemente, pero no puedes moverte. Te rodea y se coloca entre ti y la chica.

-Hey.- Le chasquea los dedos en frente de su cara, tu cara, nuestra- Déjalo ir.

Pestañeas y de repente sientes todo con claridad de nuevo, sientes como el aire entra de manera abrupta a tus pulmones y te ahogas, no puedes volver por completo después de haber sido inspeccionado con tanta fuerza. Sientes que te caes pero alguien logra tomarte antes de tocar el suelo y escuchas voces hablando rápidamente,

Alguien toca tu cara y crees que vas a irte otra vez, pero nada de eso pasa y te sientes mejor. Las manos son suaves y van disipando lentamente la estática que llena tu cabeza. Tienes otras manos tocando suavemente tu espalda y te das cuenta de que estás en una banca, con Arael manteniéndote sentado y una chica de piel oscura y tres ojos tocándote las mejillas. Arael hace que lo mires y te da una sonrisa apologética.

-Lo siento, no pensé que está estúpida haría algo así- Termina de hablar e intenta patearla, pero ella se escurre más lejos y te suelta, lanzando un gritito.

-¡No pensé que pasaría eso tampoco- Al menos tiene la decencia de verse apenada.-Lo siento...-

Junta sus manos en su regazo y aclara su garganta, en un intento de verse más seria.

-Mi nombre es Yael. Soy Neefa, ¡como tú, pero no realmente!-

¿Huh?
Te apunta.
-Tú eres Aazita, ¿cierto?. Yo soy Alaku.- Te da la sonrisa más radiante que has visto y Arael da una risita.
-¡Mucho gusto!-

__

-Ando corto de dinero, así que vamos a comer sándwiches. Espero que no te moleste.-

"Le diré a Tabris que atentaste contra mi vida y luego me diste de comer una miseria de almuerzo"

-Por favor no hagas eso-